LA BULIMIA, baja AUTOESTIMA ? Ó ALTA vanidad?

miércoles, marzo 19 2008 @ 01:28 CDT

Unos de los padecimientos más temidos por los padres y más comunes en los adolescentes es sin duda la Bulimia. Temida por los padres porque son graves y pueden llevar a la muerte si no se tratan a tiempo, claro esto si los padres se dan cuenta porque hoy en día con todo el ir y venir diario, existen padres (papá y mamá) , que no se percatan de lo que hacen sus hijos, ¿comieron?, ¿vomitaron?, ¿tienen diarrea?, ¿se purgaron?. Claro que si lo están haciendo, lo van a tratar de ocultar lo más posible, pues saben que no es un comportamiento muy normal, y además quieren demostrar que cuidan su peso con ejercicio, o que así son de delgaditos de nacimiento, pero nunca aceptarán que recurren a estas acciones para conseguirlo, ya que inclusive se retiran de amigos por no correr el riesgo de ser descubiertos.
En cuanto a los signos físicos que evidencian la enfermedad se encuentran la debilidad, dolores de cabeza; hinchazón del rostro por el aumento de las glándulas salivales y parótidas, problemas con los dientes, mareos, pérdida de cabello, irregularidades menstruales, y bruscos aumentos y reducciones de peso, aunque generalmente no sufren una oscilación de peso tan importante como la que se manifiesta en la anorexia. La bulimia puede ir acompañada de otros trastornos como la cleptomanía, el alcoholismo o la promiscuidad sexual.

Cómo puedo darme cuenta?
Episodios incontrolables de comer en exceso. Como síndrome hace referencia a un conjunto consistente de síntomas entre los cuales destaca la preocupación por el peso y forma corporal, la pérdida de control sobre la ingesta y la adopción de estrategias que contrarresten los efectos engordadores de sus síntomas bulímicos. El paciente siente una necesidad imperiosa por ingerir grandes cantidades de comida, generalmente de elevado contenido calórico. Una vez que termina de comer, al paciente le invaden fuertes sentimientos de auto-repulsión y culpa. Ello le induce a mitigar los efectos, autoinduciéndose el vómito entre otras estrategias.
El diagnóstico de la bulimia resulta complicado ya que los episodios de voracidad y vómitos se ocultan con facilidad. Además, algunos síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías. Para un diagnóstico adecuado es necesaria una entrevista psiquiátrica que desvele la percepción que el enfermo tiene del propio cuerpo y la relación que mantiene con la comida. Asimismo, es necesaria una exploración física completa para detectar los trastornos fruto de su comportamiento alimenticio. Los objetivos del tratamiento son corregir los trastornos alimenticios y psicológicos de la enfermedad.

Los 10 síntomas más importantes de la Bulimia
1 Episodios recurrentes de atracones de comida.
2 Una sensación de pérdida del autodominio durante los atracones de comida.
3 El uso regular de vomito autoinducido, laxantes o diuréticos, dieta estricta o ayuno, o ejercicio muy energético para evitar el aumento de peso.
4 Un mínimo de dos episodios de atracón de comida a la semana durante al menos tres meses.
5 Preocupación exagerada por la figura y el peso corporal. Las bulímicas están continuamente obsesionadas por su aspecto y trabajan duro para ser lo más atractivas posibles.
6Antecedentes de dietas frecuentes. Muchos estudios han revelado que casi todas las personas que desarrollan bulimia han realizado frecuentes intentos de controlar su peso.
7 Síntomas de depresión. Incluyen pensamientos melancólicos o pesimistas, ideas recurrentes de suicidio, escasa capacidad de concentración o irritabilidad creciente.
8 Excesivo temor a engordar. En un estudio reciente, el 92 por ciento de las pacientas bulímicas encuestadas dijeron que sentían pánico o mucho temor a engordar.
9 Comer en secreto o lo más inadvertidas posible.
10 Mantenimiento de al menos un estándar normal mínimo de peso. A diferencia de las anoréxicas, las bulímicas no tienen una figura demacrada que las traicione. Por supuesto, muchas mujeres con anorexia también desarrollarán bulimia.
En síntesis
Los desordenes alimentarios, el miedo a la obesidad y las conductas extravagantes en relación con la comida son algunos de los principales síntomas.
Los bulímicos son capaces de ingerir grandes cantidades de comida en poco tiempo y, luego, se generan conductas purgativas como auto-provocarse vómitos o consumir laxantes y diuréticos en forma indiscriminada. La rutina la rematan con desayunos compensatorios que, finalmente, los llevan a repetir el ciclo.
¿Se puede curar?
En virtud de la gravedad se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización. En primer lugar se trata de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, se impone una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios. Junto a este tratamiento, encauzado hacia la recuperación física, se desarrolla el tratamiento psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo. El tratamiento también implica la colaboración de la familia, ya que en ocasiones el factor que desencadena la enfermedad se encuentra en su seno. La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad intermitente que tiende a cronificarse. La mortalidad en esta enfermedad supera a la de la anorexia debido a las complicaciones derivadas de los vómitos y el uso de purgativos.
Otros datos importantes
Esta enfermedad afecta a los jóvenes y se manifiesta con más frecuencia en las mujeres. La media de edad de inicio se sitúa en los 16 años y las personas que han sufrido anorexia o han realizado dietas sin control tienen un mayor riesgo de sufrir esta patología. En esta enfermedad se pueden distinguir dos subtipos:
• Purgativo: el enfermo recurre a los vómitos u otros métodos purgativos para evitar el aumento de peso.
No purgativo: Utiliza métodos no purgativos como el ayuno o el ejercicio físico compulsivo, pero no recurre a vómitos, diuréticos o laxantes.

10 Graves consecuencias en casos extremos
• Arritmias que pueden desembocar en infartos.
• Deshidratación.
• Colon irritable y megacolon.
• Reflujo gastrointestinal.
• Pérdida de cabello.
• Baja la temperatura corporal
• Pérdida de masa ósea.
• Perforación esofágica.
• Roturas gástricas.
• Riesgo de muerte: entre un 5 y un 15 por ciento de los casos de bulimia y anorexia extremas son mortales.
Con todo lo anterior, pretendemos que tanto la familia como los propios enfermos, hagan conciencia de la gravedad de este trastorno alimenticio y no se tome a la ligera, ya que puede llegar a ser mortal, ya existen clínicas dedicadas a tratar estos padecimientos, desafortunadamente no hay todavía alguna aquí en Los Cabos, pero podemos buscar información y ayuda para poder salir adelante, sobre todo estar al lado de la persona que lo padece, para brindarle apoyo ya que esto es muy necesario en cualquier tipo de padecimiento, el apoyo familiar.


Metropolis Cabo
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